Vacaciones en familia en el País Vasco.

Vacaciones en familia en el País Vasco: el lugar ideal para reconectar.

 

Las vacaciones en familia son una oportunidad para desconectar, compartir momentos sencillos y crear recuerdos inolvidables. Entre montañas, naturaleza virgen y actividades para todas las edades, el País Vasco ofrece un entorno excepcional para una escapada familiar.

En la pensión Ainerak, todo está preparado para dar la bienvenida a jóvenes y mayores en un ambiente tranquilo, seguro y exótico.

 

Una casa de vacaciones diseñada para familias.


Irse de vacaciones con niños requiere espacio y comodidad.

Cada uno encuentra su lugar:

  • amplios y acogedores espacios habitables
  • varias habitaciones para preservar la privacidad de todos.
  • terraza al aire libre
  • espacios para jugar y relajarse
  • Entorno tranquilo, alejado del tráfico.

Los padres disfrutan plenamente de la estancia mientras los niños descubren la naturaleza.

 

Una piscina que alegra a toda la familia.


En cuanto llega el buen tiempo, la piscina se convierte en el punto de encuentro favorito durante las vacaciones.

Entre la natación, los juegos acuáticos y los momentos de relajación frente a las montañas, ofrece preciosos instantes para compartir.

Mientras los niños se divierten, los padres pueden disfrutar del excepcional panorama de los picos de Soule.

 

Actividades para todas las edades

 

Bádminton

Pie de bebé

Ping pong

Alquiler de bicicletas y patinetes eléctricos

 

Observa a los animales

Alrededor de la cabaña, los niños podrán observar:

  • Las ovejas Manech con cabezas negras y rojas, la raza vasco-bearnesa, las vacas Blonde d'Aquitaine,
  • Pottoks, burros, cerdos, gallinas, buitres…
  •  

La montaña se convierte en un auténtico terreno para la exploración.

 

Desconéctate de las pantallas

Aquí, los días se estructuran en torno a:

  • los paseos
  • picnics
  • juegos de cartas
  • comidas en la terraza
  • puestas de sol

Un lujo que se ha vuelto escaso en nuestra vida cotidiana.

 

Recuerdos que perduran

Los mejores recuerdos de vacaciones no siempre son los más complicados:

  • una barbacoa o una raclette con la familia
  • una velada en el spa bajo las estrellas
  • una excursión familiar
  • Desayuno con vistas a las montañas.

Son estos pequeños momentos los que hacen que una estancia sea inolvidable.